TOULOUSE, 10 DE ABRIL DE 1814,
LA ÚLTIMA BATALLA DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA


 


Bicentenario de la Liberación de Zaragoza (1813-2013)

Por JAVIER CAÑADA SAURAS
Febrero 2013






            Tras el éxito obtenido en el viaje del año pasado en el que visitamos París y la magnífica exposición dedicada al pintor Lejeune en Versalles, nuestra “Asociación Cultural Los Sitios” ha programado un nuevo viaje los próximos días 8, 9 y 10 de marzo para visitar las ciudades francesas de Pau, Tarbes y Toulouse.

Toulouse destaca por haberse llevado a cabo en ella el 10 de abril de 1814 la última Batalla de la Guerra de la Independencia, una contienda casi olvidada, en la que participaron más de 10.000 soldados españoles. En la ciudad se visitará el monolito que conmemora la Batalla y se realizará una Ceremonia de homenaje a los Españoles y Franceses caídos en ella.

 


            Pero, entre todas las actividades propuestas, destaca la explicación guiada de dicha Batalla por un notable investigador francés, especialista en la época napoleónica: JEAN-PAUL ESCALETTES.

            Jean-Paul Escalettes nació en 1945 en Toulouse donde su familia se había establecido desde hacía varias generaciones. Apasionado por la historia del Primer Imperio, como su padre y su abuelo, centra sus investigaciones sobre el fin de la Guerra de la Independencia de España (1808-1814). Ha sido colaborador del “Diccionario Napoleón”, dirigido por el profesor Jean Tulard, y del “Diccionario enciclopédico de los Pirineos Francia-España” dirigido por André Lévy.

            Jean-Paul Escalettes destaca para nosotros por la publicación de dos obras históricas que quiero destacar: “Saragosse” y “La Bataille de Toulouse”.

            En la primera, titulada SARAGOSSE, UNE ÉPINE POUR NAPOLÉON, publicada por Nouvelles Éditions Loubatières en 2009, relata de una forma amena y con todo lujo de detalles la historia de los dos Sitios de Zaragoza, incluyendo noticias e informaciones muy interesantes para los aficionados a estos temas zaragozanos. En su obra, incluye gráficos, láminas, planos, descripción de personajes célebres, bibliografía, etc..., que hacen de este libro una obra de consulta imprescindible.


            Pero la que queremos reseñar aquí es su obra publicada en 1999 titulada 10 AVRIL 1814. LA BATAILLE DE TOULOUSE, que describe exhaustivamente la última batalla de la Guerra de la Independencia.

 

 
Edición año 1985


Edición año 1999


Edición año 2003

            En los días que preceden a la batalla, 65.000 tolosanos temen por su ciudad. El 10 de abril, tiemblan por su vida. Y tienen razón en temblar: 42.000 franceses ocupan la ciudad cercada por 52.000 soldados enemigos, de los cuales 13.000 son españoles. Desde la ciudad se escuchan los acarreos enemigos, el sonido agridulce de los cornetines ingleses y el molesto soplido de las gaitas escocesas.

Los tolosanos conocen las atrocidades cometidas en 1808 y 1809 en los dos sitios de Zaragoza. ¿Qué va a pasar aquí? ¿No van ahora a vengarse los españoles sitiadores? Los españoles que están en la ciudad con el ejército francés, a pesar de las órdenes de Soult, ¿no van a abrir las puertas a sus compatriotas?

Un arma británica, ultramoderna para 1814, hace también temblar a los tolosanos: los cohetes  Congreve. Este temible proyectil estremece de pánico las poblaciones civiles. Un arma cuyo alcance es superior al mejor cañón. Desde sus posiciones los británicos pueden enviar cohetes sobre toda la ciudad. La mañana de la batalla, estos inquietantes cohetes se lanzan al cielo. Durante quince horas, 173 cañones retumban alrededor de  la “Ville Rose”.


Cohetes Congreve

Esta obra aborda de manera inédita la última batalla de la Guerra de la Independencia de España. Una batalla que se puede calificar de guerra moderna que concluye con siete años de guerrillas, sin una gloria ruidosa pero con numerosos sufrimientos cotidianos.

El texto que sigue a continuación está tomado y traducido de: ESCALETTES, Jean-Paul, Dictionnaire de la Grande Armée, por Alain Pigeard, Ed. Tallandier, 2002, págs.  774 y 775.


Plano de la Batalla de Toulouse


 

Ilustraciones de la Batalla de Toulouse


El ejército español en la Batalla de Toulouse

LA BATALLA DE TOULOUSE

Fecha: Domingo 10 de abril de 1814
(Operaciones en el sudoeste)  

Toulouse :
Capital del departamento del Alto-Garona.

Jardines y granjas rodean la ciudad, proporcionando a la población su abastecimiento. Es una ciudad comercial que en 1811 contaba con 64.893 habitantes. Debido a su proximidad a España, las habladurías locales dan a Toulouse un carácter ibérico acentuado por la presencia de numerosos españoles: prisioneros de 1793, refugiados de 1794, refugiados de 1808-1813, afrancesados de 1814...

La batalla se desarrolla en la periferia de los barrios, sin combate de calles, sin sitio, sin asedio del casco antiguo de la ciudad.

Pero el gran temor de los tolosanos era alimentar al ejército francés. Se puede imaginar la presión y el espanto de sus habitantes: Soult llega a Toulouse con 42.000 hombres, 7.000 caballos y, tras su ejército, gravitan de 2.500 a 3.000 bocas suplementarias. En un solo día, la población tiene que alimentar al doble. Y sabiendo, además, que le sigue de cerca el marqués de Wellington a la cabeza de 52.000 hombres.

El mariscal Soult mandaba el ejército de los Pirineos.
El general Wellington mandaba el ejército aliado (anglo-hispano-portugués).

Resumen:

Después de haber dado algún descanso a sus tropas, Wellington se puso en persecución de Soult y le dio alcance bajo los muros de Toulouse. El ejército francés, que ocupaba esta ciudad, estaba apostado en las dos orillas del Garona, parte en el barrio de Saint-Cyprien, parte detrás del canal del Midi; en las alturas del Calvinet y del reducto de Seypières. Wellington atacó en las dos orillas a la vez, pero por todas partes los franceses opusieron la resistencia más vigorosa y el primer enfrentamiento les fue favorable, cuando de improviso apareció Beresford. Obligado a caminar sobre un terreno empapado de agua, había dejado su artillería atrás y emprendió una audaz marcha de flanco entre el Lers y los reductos de Calvinet y de Seypières; pero, obligado a pasar a mil metros de nuestras baterías, tuvo que sufrir un fuerte tiroteo. En este momento, Soult, para culminar su derrota, lanzó sobre él las divisiones Vial, Taupin y Berton; pero estos generales no se pusieron de acuerdo en sus movimientos, que, ocultando la artillería francesa, convirtieron en inútil la maniobra que favoreció por el contrario a los ingleses; estos últimos lograron una victoria que no podían esperar. Además, los tres generales franceses muertos o heridos desde el principio de la operación acentuaron con ello el fracaso. El 11 de abril, Soult entró en Toulouse, evacuó la ciudad el 12 para dirigirse a Villefranche y firmó el 23 el armisticio que puso fin a las hostilidades.

Metereología: Buen tiempo pero terreno mojado por las lluvias.

Topografía: La ciudad de Toulouse está situada en la orilla derecha del Garona, por encima de la desembocadura del canal del Languedoc.

Principio de la batalla: Hacia las 6 horas.

Final de la batalla: Hacia las 19 horas.

Fuerzas francesas: 41.482 hombres (35.000 empeñados en el combate).

Fuerzas aliadas: 51.838 hombres (45.000 empeñados en el combate).

Pérdidas francesas: 3.200 (322 muertos, 2.425 heridos, 421 desaparecidos, 32 prisioneros).

Pérdidas aliadas: 4.756 ( 653 muertos, 4.087 heridos, 16 desaparecidos).

General muerto: General Taupin, que servía en el ala derecha (Reille) del ejército de los Pirineos.

Testimonios:

            «El 10 de abril, a las 5 de la mañana, Wellington conminó a la ciudad a rendirse; recibió la respuesta que merecía. Mandó entonces leer a sus soldados una proclama en la que les anunciaba que estarían en Toulouse a las 10 de la mañana y, después de una abundante distribución de ron, desplegó sus fuerzas a las 6 de la mañana y atacó todos los puntos a la vez. En los puentes de Matabiau y de los Minimes, las columnas inglesas fueron recibidas con tales descargas que la confusión se extendió entre  sus filas y nuestros soldados hicieron una verdadera masacre; volvimos a los reductos detrás de los cuales la división se encontraba en reserva, hacia el Calvinet. El primer reducto en el que se encontraba el mariscal Soult, fue atacado por 8.000 portugueses y españoles cuyos pantalones blancos ofrecían buenos puntos de mira; pero no llegaron a la mitad del camino, pues una gran parte fue tendida en tierra y la otra huyó. Nuevas columnas vinieron a reemplazarlas y tuvieron la misma suerte; hubieran sido aniquiladas si hubiésemos tenido buenos cañoneros, pero nuestros artilleros demasiado jóvenes apuntaban mal, y a menudo los soldados de infantería estaban obligados a ayudarles en su servicio». (Marcel, p. 253).

            «Los tres ejércitos aliados, completamente agotados, no pudieron reemprender el combate al día siguiente: también Soult aprovechó el tiempo para evacuar la ciudad en la noche del 11 al 12 de abril, no abandonando a ningún hombre trasladable ni el menor arcón. Por más que Wellington hizo una entrada triunfal en Toulouse el 12 de abril, esta batalla es más bien una victoria francesa, en la medida en que no había podido realizar su plan ni impedir a Soult realizar el suyo».

Informaciones: Obelisco conmemorativo de la batalla.  

Obelisco hueco de 32’60 metros edificado en ladrillo, la primera “piedra” se coloca el 24 de julio de 1835. El zócalo-mausoleo mide 4’50 metros de lado. Lleva el epígrafe Bataille du 10 avril 1814, Aux braves morts pour la patrie, Toulouse reconnaissante en tres caras. 

Dos placas de cobre situadas en su interior llevan la una los nombres de los suscriptores, la otra el Cuadro de los generales, jefes de cuerpo, oficiales de estado mayor y de tropas por regimiento y destacamento, así como del personal de la administración militar que estaban en la batalla de Toulouse. El Obelisco fue inaugurado el domingo 28 de julio de 1839, en el aniversario de la Revolución de 1830, Les Trois Glorieuses.


Bibliografía: ESCALETTES, Jean-Paul, 10 Avril 1814. La Bataille de Toulouse, Portet-sur-Garonne, Loubatières, 1999.