RADIO BICENTENARIO
(Temporada 2008-2009)
 

 

Onda Cero Zaragoza, 5ª época, programa nº 15

Emitido el miércoles 24 de diciembre de 2008

Interviene: Paco Escribano y José Antonio Alaya. Con la colaboración de Mariángel Pérez y Olga Capmartín.
 

Para facilitar la descarga del archivo de sonido, lo hemos dividido en dos partes.     I Parte     II Parte

 

 

ZARAGOZA 2008: BICENTENARIO DE LOS SITIOS

 
    AGENDA.  

26 de diciembre, 20 h.

Iglesia de San Felipe

Misa in memoriam de la Condesa de Bureta.

Casa Condal de Bureta

y Fundación Zaragoza 2008

ENTRADA LIBRE.

28 de diciembre, 19,30 h. Auditorio de Zaragoza (Sala Mozart).

XV Festival folclórico de Navidad 2008, dedicado a Los Sitios.

Ayuntamiento de Zaragoza.

Venta de entradas en el Auditorio.

29 de diciembre, 19,30 h. Aula de la I.F.C. (Palacio Provincial, plaza de España, 2)

Presentación del libro La Guerra de la Independencia y sus conmemoraciones (1908, 1958 y 2008), de Ignacio Peiró.

Institución "Fernando el Católico"

ENTRADA LIBRE.

Puede encontrar la agenda actualizada de los actos de todo el año, no sólo con los ya confirmados, sino también con otros en diversas fases de organización y que incluso podrían no llegar a realizarse en:


 

CRÓNICA DE ZARAGOZA, SÁBADO 24 DE DICIEMBRE DEL AÑO DEL SEÑOR DE 1808


Titulares:

-                GRAN ATAQUE FRANCÉS SOBRE ZARAGOZA. LA CIUDAD QUEDA SITIADA.

-                CONTINUOS COMBATES A LO LARGO DE TODA LA MAÑANA.

-                A PESAR DE TODO, ES NOCHEBUENA.


 

GRAN ATAQUE FRANCÉS SOBRE ZARAGOZA. LA CIUDAD QUEDA SITIADA.
Lo veníamos anunciando y finalmente ocurrió: Los franceses han planteado un nuevo sitio a Zaragoza. Muy por la mañana del día 20 se supo que habían llegado a las inmediaciones de Santa Bárbara y que intentaban pasar a Torrero para ocupar aquellas alturas, con cuya novedad se mandó alarmar las tropas y que salieran a defender dichos puntos. Antes del medio día ya iban los enemigos formados en dos columnas de Infantería y una de Caballería hacia la Casa blanca. Juzgando su Comandante que sus cuatro cañones no eran suficientes para defenderse de tanta gente enemiga como venía, la desamparó sin hacer fuego, clavando antes los cañones. Aquella noche todo fue dar providencias en la Ciudad, mandado que todas las Comunidades fueran a hacer cartuchos; se dio igualmente orden para que todos los vecinos se armasen y se sacaron los cañones a las baterías, colocándose también en las puertas y parajes que pareció mas conveniente

El ataque principal tuvo lugar el miércoles 21, siguiendo dos direcciones, una en cada margen del Ebro. Los enemigos lograron tomar las alturas de Torrero a pesar del fuego que les hicieron los nuestros desde las baterías y casas. Habiendo visto el general Saint-Marc que habían echado algunas granadas y cebado el repuesto de pólvora de la batería que se estaba construyendo en las alturas de Buenavista, y que su estrago había causado la muerte de los artilleros, mandó que la tropa desamparase dichos puntos, haciendo bajar los dos cañones que había en dicha batería y volar el puente de América, lo que se ejecutó inmediatamente con el mayor orden. Quedaron los enemigos dueños del Torrero y todas sus inmediaciones.

Declaraciones de un esforzado combatiente:

Les esperábamos desde Torrero y apareció la caballería a nuestras espaldas, por la parte del Barranco de la Muerte...No pudimos hacer nada.

Al mismo tiempo se dejaron ver por el lado opuesto más de 10.000 franceses, que llegaron a las inmediaciones de las baterías del Arrabal y las acometieron con tanta furia, tirándose con fusiles a la espalda y bayoneta en mano, que lograron matar bastante gente y ponerlos en el mayor cuidado. Mas Su Excelencia mandó inmediatamente tocar generala, saliendo a dicho lugar con toda la tropa y dando las más eficaces órdenes. Con estas providencias, el ánimo que tomaron las tropas con la presencia del General y el buen éxito de nuestra artillería, se logró una derrota la mayor que se ha hecho en esta guerra, pues la artillería, tropas y paisanos se portaron con tanto valor que obligó a los imperiales a huir vergonzosamente hacia los olivares de Cascajo y Pasaderas. Su Excelencia mandó seguirles la retirada, la que hicieron muy desordenada, por los muchos cadáveres que impedían el paso. La acción duró desde las 11 hasta la noche.

Declaraciones de una paisana del Arrabal:

Fue muy emocionante… Yo estaba huyendo de mi casa hacia el Pilar cuando apareció al galope Palafox seguido de la Caballería. ¡Hay que ver cómo atizaron a los gabachos!, ¡daba gusto verles correr, maño!

Se perdieron muchos valerosos oficiales y soldados, pero se logró una victoria completa, atendiendo al denuedo con que acometieron, y en tanto número. Los heridos fueron traídos a la Casa de la Ciudad, donde los curaron, y de allí los trasladaron al hospital de Misericordia. El General ordenó se le diese a la tropa doble refresco de pan, vino, queso y aguardiente, dando las gracias a la tropa y paisanos. Restituido a su Palacio dio las órdenes más oportunas para el sosiego del público, que se iluminase la Ciudad y que todo vecino se armase para ofender al enemigo, regresando la tropa a sus cuarteles y quedando todo en la mayor quietud.
 

Desde entonces han continuado los tiroteos y los trabajos por ambas partes, montando baterías los franceses y despejando los campos de tiro y mejorando las fortificaciones nuestros soldados y paisanos. Nuestro compañero Paco Escribano acaba de llegar del Cuartel General de Palafox:

-                 ¿Cómo se ve la situación? Preocupación, esperanza, confianza en las tropas...

-                 Actitud de los franceses.... El 22 pidieron rendición de la plaza en el término de tres horas, pues de lo contrario no se tendría
         conmiseración con la ciudad ni sus habitantes. Propuesta rechazada. Previsión de ataques y trabajos de asedio.

-                 ¿Y en la margen izquierda? Pocas fuerzas, los atacantes del día 21 se replegaron a Juslibol, aunque ahora se han extendido.

-                 ¿Posibilidades de defensa? Salida contra los puntos más débiles del cerco, se cuenta con abundante tropa reglada y Caballería.

-                 ¿Estamos ante una repetición del asedio del verano? Esto es mucho más, han venido por las dos márgenes del Ebro y desde el
         primer momento cuentan con gran cantidad de artillería.

 

CONTINUOS COMBATES A LO LARGO DE TODA LA MAÑANA.

Toda la noche pasada han estado muy quietos los enemigos por ambas posiciones, de manera que nuestra tropa ha podido descansar. A lo largo de toda la mañana nuestras guerrillas y avanzadas de Torrero y Rabal han mantenido un fuerte tiroteo y las baterías de San José han causado mucho daño en sus operaciones de Torrero. Sin embargo, continúan los trabajos enemigos en las baterías y han empezado a montar un puente de tablas sobre el Ebro frente a San Lamberto, en el mismo lugar que en el primer sitio.

Al mediodía se ha echado un bando de orden de Su Excelencia para que los labradores, albañiles y carpinteros saliesen al puente de San José a cortar los olivares que había hacia las Fuentes, lo que han ejecutado auxiliados por 200 Voluntarios del 2º de Aragón. Según nos acaban de informar, apenas lo notaron los enemigos, bajaron de Torrero y a vivo fuego, resguardados de los mismos árboles, imposibilitaron dicho corte, matando al Capitán del mismo cuerpo Nicolás Maldonado y algunos soldados, con bastantes heridos, aunque los nuestros hicieron mayor destrozo en ellos, haciéndolos retirar hacia la Cartuja baja, donde tiene su Cuartel General Moncey.

Hoy es 24 de diciembre y mañana deberíamos celebrar la Pascua de nuestro Redentor. No estamos en las mejores circunstancias, pero no podemos dejar de hacer un recuerdo a tan importante efeméride...

Declaraciones de una mujer que se prepara para "celebrar" la Nochebuena:

-                 Nochebuena: Maitines en la Seo y Pilar a las 10 sin música, y en las demás iglesias a puerta cerrada; pero en el Pilar ya no se cerraron,
 siguiendo con las Misas sucesivas como los demás años, a las que asistió Su Excelencia con toda su familia.

-         Comparación de cena del año pasado con la escasa de éste (gallina vieja, frutos secos...)

-         No hay ánimo, pero intentarán cantar algún villancico, por los niños...

Terminamos con un villancico de 1814, versionado por Juan Ignacio Cuesta Millán (Fray Juan Ignacio, la quinta «C» de “La rosa de los vientos”)  http://www.frayjuanignacio.es/1808.htm


FUENTES:

-      ALCAIDE IBIECA, A. Historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón.

-      CASAMAYOR, F. Años políticos e históricos de las cosas sucedidas en Zaragoza (1808), Comuniter, 2008.

-      CASAMAYOR, F. Diario de Los Sitios. Comuniter, 2000.

-      LAFOZ, H. (ed.) Manifiestos y bandos de la Guerra de la Independencia en Aragón I. Los Sitios de Zaragoza. Comuniter, 2005.

-      Gazeta de Zaragoza de los días 20 y 24 de diciembre de 1808.

-      ABAD ALEGRÍA, F. “Comida y cocina en el tiempo de Los Sitios de Zaragoza”, en Sabor de Aragón nº 78 (octubre de 2008)


 

Diario de Los Sitios. Basado en el Diario de Faustino Casamayor.

 

Martes 20 de diciembre de 1808

Muy por la mañana se supo que los enemigos habían llegado a las inmediaciones de Santa Bárbara y que intentaban pasar a Torrero para ocupar aquellas alturas, con cuya novedad se mandó alarmar las tropas y que salieran a defender dichos puntos. Antes del medio día ya iban los enemigos formados en dos columnas de Infantería y una de Caballería pasando por dichos parajes, encaminándose hacia la Casa blanca; juzgando el Comandante que la custodiaba, que la defensa que tenía en ella de cuatro cañones en el mismo puente del camino de Madrid no era suficiente para tanta gente enemiga como a ella venía, la desamparó sin hacer fuego, clavando antes los cañones, la que inmediatamente ocuparon los enemigos.

Aquella noche todo fue dar providencias en esta Ciudad, mandado que todas las Comunidades fueran a hacer cartuchos; se dio igualmente orden para que todos los vecinos se armasen, y se sacaron todos los cañones a las baterías, colocándose también en las puertas y parajes que pareció mas conveniente.

 

Miércoles 21 de diciembre de 1808

Fue uno de los más grandes que ha tenido nuestro Ejército, y en que más humilló el orgullo francés.

Los enemigos lograron tomar las alturas de Torrero a pesar del fuego que les hicieron los nuestros desde las baterías y casas. Habiendo visto el general Saint-Marc que habían echado algunas granadas y cebado el repuesto de pólvora de la batería que se estaba construyendo en las alturas de Buena vista, y que su estrago había causado la muerte de los artilleros, por cuya causa la habían abandonado, mandó que la tropa desamparase dichos puntos, haciendo bajar los dos cañones que había en dicha batería y volar el puente de América, lo que se ejecutó inmediatamente con el mayor orden. Quedaron los enemigos dueños del Torrero y todas sus inmediaciones, subiendo a él todos los que estaban en el camino de Madrid, y replegándose por el barranco de la muerte hasta el camino de la Cartuja baja, todo lo cual se verificó antes de las 10 de la mañana.

Al mismo tiempo se dejaron ver por el lado opuesto más de 10.000 franceses, los cuales, habiendo llegado a las inmediaciones de las baterías del Arrabal, acometieron con tanta furia contra ellas, tirándose con fusiles a la espalda y bayoneta en mano, que lograron matar bastante gente y ponerlos en el mayor cuidado; mas habiendo dado cuenta a Su Excelencia mandó inmediatamente tocar generala, saliendo a dicho sitio con toda la tropa, y dando las más eficaces órdenes, entre otras la de hacer arcabucear a un Soldado por no querer obedecer las órdenes de un Jefe, y afrentar la caballería que iba a volver la espalda al enemigo. Con estas providencias, el ánimo que tomaron las tropas con la presencia del General y el buen éxito de nuestra artillería se logró una derrota la mayor que se ha hecho en esta guerra, pues la artillería, tropas y paisanos se portaron con tanto valor que se llegaron a ver según se calculaba en el campo más de 4.500 entre muertos y heridos, obligándolos a huir vergonzosamente hacia los olivares de Cascajo y Pasaderas. La acción duró desde las 11 hasta la noche.

Se perdieron muchos valerosos oficiales y soldados, pero se logró una victoria completa, atendiendo al denuedo con que acometieron, y en tanto número. Las Guardias Españolas y Walonas llegaron a clavarles tres cañones, los que no pudieron arrastrar por no haberles asistido la caballería, que en lugar de embestir se dispersó. Entre los oficiales muertos lo fueron los dos Comandantes de Artillería, a los que remplazó el Coronel Don Manuel Velasco, el que hizo una matanza sin igual, por cuyo servicio le graduó Su Excelencia de Brigadier. Hubo así mismo algunas desgracias con motivo de las apreturas de la gente y fuego de los enemigos en el puente de piedra. Los heridos fueron traídos a la Casa de la Ciudad donde los curaron, y de allí los trasladaron al hospital de Misericordia, los que pasaban de 120. Su Excelencia mandó seguirles la retirada, la que hicieron muy desordenada, por los muchos cadáveres que impedían el paso.

El General ordenó se le diese a la tropa doble refresco de pan, vino, queso y aguardiente, dando las gracias a la tropa y paisanos. Restituido a su Palacio dio las ordenes más oportunas para el sosiego del público, que se iluminase la Ciudad, y que todo vecino se armase para ofender al enemigo, regresando la tropa a sus cuarteles y quedando todo en la mayor quietud.

Desde este día quedó Zaragoza enteramente sitiada.

 

Jueves 22 de diciembre de 1808

El día de ayer tuvo lugar un gran ataque francés contra Torrero, que cayó en sus manos, y el Arrabal, de donde fueron rechazados con gran cantidad de bajas.

Muy por la mañana se vio todo el campo cubierto de cadáveres franceses, a los que el vecindario y tropa reconoció y despojó, llenándose de dinero y alhajas. Del despojo del enemigo se trajeron a la ciudad más de 2.000 fusiles y cosas muy ricas.

Nuestra tropa y paisanos salieron fuera de las baterías, aproximándose a los olivares donde estaban los enemigos, por lo que todo el día estuvieron tiroteándose recíprocamente, logrando los nuestros hacerlos retroceder, sin atreverse a salir al raso.

Por la mañana salió Su Excelencia a visitar las baterías del Arrabal, y después pasó a las puertas de Santa Engracia y Portillo. Estando en ella le dieron aviso de haber bajado un Oficial francés con dos trompetas y un intérprete desde Torrero, enviado por su General Moncey, quien hizo señal de bajar de paz con el pañuelo blanco. Tras hablar con el Comandante del Reducto del Pilar, fue conducido con los ojos vendados a Su Excelencia, a quien dio su pliego, que contenía la arrogante propuesta, de que una vez que Madrid era ya de Francia, y que Zaragoza había de capitular en el término de tres horas, pues de lo contrario no se tendría conmiseración con la Ciudad ni sus habitantes. Su Excelencia se irritó justamente, y mandó conducir al oficial al Cuerpo de guardia, donde estuvo hasta las 6 de la tarde, cuando lo despidió con la contestación.

Todo este día estuvo la tropa de reserva formada en el Coso, se cogieron algunos prisioneros de la pelea del Arrabal, la que aunque no fue como la del día anterior, fue muy ruidosa, hubo algunos heridos, llegando con los del día anterior a más de 200.

Los franceses de Torrero bajaron a escopetearse con nuestras tropas de las puertas de Santa Engracia y Carmen, desde donde se les respondió y cargó bastante. Se les vio poner baterías en Torrero y también en el alto de la Torre de la Bernardona. Desde las baterías del Portillo, San José y Jardín Botánico se les hizo un fuego tan vivo y acertado que cuanto hacían se les deshacía. Los vecinos del Arrabal trasladaron todos sus muebles a la ciudad con bastante precipitación. Se publicó un bando de orden de Su Excelencia de que todo vecino sin distinción fuese a ayudar a las baterías y defender sus puntos.

Al fin de la tarde hubo un tiroteo por la parte de San José por haberse aproximado los enemigos, los que apenas fueron vistos, fueron acometidos, haciéndolos retirar precipitadamente, tirándoles algunas granadas y bombas, de las cuales, habiendo caído una en un repuesto de pólvora de Torrero se les voló, haciéndoles un estrago considerable.

 

Viernes 23 de diciembre de 1808

Amanecimos en la misma situación por una y otra parte; se mandó estar toda la tropa de reserva formada en el Coso y que se trabajase en la fortificación y baterías. Se vio a los enemigos trabajar en las suyas de Torrero, las que inutilizaban muy bastante las de San José y Jardín Botánico. El tiroteo del Arrabal fue siempre igual todo el día, haciéndolos retirar hacia los olivares, de donde se pasaban a los lugares inmediatos, cogiéndoles algunos prisioneros, y otros que se pasaban por falta de alimento y no poder subsistir de frío. Se colocaron algunos morteros en la puerta de Santa Engracia, y en el reducto del Puente de la Huerba hacia Torrero, y en la Puerta del Portillo hacia la Bernardona.

En todo este día hubo algunos heridos, pero de los enemigos fueron bastantes por el continuo fuego que nuestras tropas y paisanos estuvieron haciendo. Su Excelencia mandó repartir una contribución de medio millón de reales entre ricos y pudientes, mediante membretes, con destino a la construcción de las baterías.

 

Sábado 24 de diciembre de 1808

Toda la noche estuvieron muy quietos los enemigos por ambas posiciones de manera que nuestra tropa pudo descansar. Nuestras guerrillas y avanzadas de Torrero y Rabal tuvieron su tiroteo, sin poder estorbar a los enemigos continuar sus baterías y empezar a fabricar un puente de tablas sobre el Ebro frente a San Lamberto, en el mismo lugar que en el primer sitio. Las baterías de San José lograron impedirles las operaciones de Torrero causándoles mucho daño.

Al mediodía se echó bando de orden de Su Excelencia para que los labradores, albañiles y carpinteros saliesen al puente de San José a cortar los olivares que había hacia las Fuentes, lo que ejecutaron auxiliados por 200 Voluntarios del 2º de Aragón. Apenas lo notaron los enemigos, bajaron de Torrero y a vivo fuego, resguardados de los mismos árboles, imposibilitaron dicho corte, en cuya operación mataron al Capitán del mismo cuerpo Don Nicolás Maldonado y algunos soldados, con bastantes heridos, aunque los nuestros hicieron mayor destrozo en ellos, haciéndolos retirar hacia la Cartuja baja, donde tenía su Cuartel General Moncey. En el Arrabal duró el tiroteo toda la tarde, causándoles bastante daño, no teniendo por nuestra parte sino algún herido, haciéndolos retirar hasta más allá de San Gregorio. Nuestros morteros continuaron en tirar algunas bombas que tuvieron buen efecto.

Esta noche, que siempre ha celebrado Zaragoza con tanto alborozo el nacimiento de nuestro Redentor, se tuvieron los maitines en la Seo y Pilar a las 10 sin música, y en las demás iglesias a puerta cerrada; pero en el Pilar ya no se cerraron, siguiendo con las Misas sucesivas como los demás años, a las que asistió Su Excelencia con toda su familia.

 

Domingo 25 de diciembre de 1808

Este día de la Pascua de nuestro Redentor no lo fue de Pascua para nuestras tropas, pues todo él se pasó en continua guerra. Los franceses continuaron su plan del puente, que concluyeron, y aunque Su Excelencia mandó salir mucha tropa con dos violentos a impedir los trabajos, no pudieron evitarlo y sólo se pudo conseguir el que no se internasen, quedándose dueños del Soto de Mezquita y Torres del termino de la Ortilla y Ranillas, habiendo ido a los lugares de Villamayor y la Puebla a saquearlos.

Se trabajó muchísimo en las baterías mandando fueran todos indistintamente, lográndose hacer espaldones y mayores defensas. Se supo habían inutilizado la batería de Buenavista y que continuaban haciendo acopios de municiones y demás. Su Excelencia estuvo desde la torreta de su palacio observando los movimientos del enemigo y dando las providencias más oportunas para nuestra defensa y de la tropa. Entre otras disposiciones, mandó al Conde de Sobradiel estuviese pidiendo en la puerta del Pilar, al que ayudaron los Beneficiados de la misma en la otra, con tan buen éxito que recogieron más de 24 onzas, las que presentaron a Su Excelencia, que se emplearon en beneficio de nuestros defensores.