RADIO BICENTENARIO
(Temporada 2008-2009)
 

 

Onda Cero Zaragoza, 5ª época, programa nº 12

Emitido el viernes 5 de diciembre de 2008

Interviene: Paco Escribano y José Antonio Alaya. Con la colaboración de Mariángel Pérez y Francisco Yáñez
(coronel Antonio Sangenís).
 

Para facilitar la descarga del archivo de sonido, lo hemos dividido en dos partes.     I Parte     II Parte

 

 

ZARAGOZA 2008: BICENTENARIO DE LOS SITIOS

 
  AGENDA.
 

9 de diciembre, 19 h.

Ibercaja Patio de la Infanta, C/ San Ignacio de Loyola, 16.

Ciclo de cine “La Guerra de la Independencia”: “Goya en Burdeos” (1988), de Carlos Saura, con Paco Rabal.

Ibercaja.

ENTRADA LIBRE.

10 de diciembre, 19 h.

Ibercaja Patio de la Infanta, C/ San Ignacio de Loyola, 16.

Ciclo de cine “La Guerra de la Independencia”: Conferencia de Jesús Maroto, “El cine y la Guerra de la Independencia”

Ibercaja.

ENTRADA LIBRE.

12 de diciembre, 19,00 h. Salón Rojo del Casino Bilbilitano (Rúa de Dato, 17, Calatayud).

Conferencia: “La mentalidad militar en la Guerra de la Independencia: El Ejército regular y sus estrategias”. Pablo González-Pola (Univ. Cardenal Herrera)

Casino Bilbilitano

ENTRADA LIBRE.

 

Puede encontrar la agenda actualizada de los actos de todo el año, no sólo con los ya confirmados, sino también con otros en diversas fases de organización y que incluso podrían no llegar a realizarse en:


 

CRÓNICA DE ZARAGOZA, LUNES 5 DE DICIEMBRE DEL AÑO DEL SEÑOR DE 1808


Titulares:

-                LOS FRANCESES SON RECHAZADOS A LAS PUERTAS DE ZARAGOZA.

-                DRÁSTICAS MEDIDAS PARA MANTENER LA DISCIPLINA.

-                SE PREPARA LA DEFENSA DEL PIRINEO.

 

LOS FRANCESES SON RECHAZADOS A LAS PUERTAS DE ZARAGOZA.
La pasada semana informábamos de que algunas avanzadillas imperiales habían sido rechazadas en las inmediaciones del Puente de la Muela y San Lamberto. En los días siguientes fueron recibiéndose noticias sobre la llegada de enemigos a Utebo y las Casetas, lo que hacía presagiar un ataque inminente. Finalmente tuvo lugar en la tarde del día 30 y la mañana del 1, con intensos combates en Torrero, Casablanca y San Lamberto. En todos los puntos los franceses fueron rechazados con numerosas bajas, dejando prisioneros y bagajes.

Se replegaron hacia Alagón y se tienen noticias de los desmanes que están cometiendo en pueblos del entorno de Zaragoza, hasta ocho leguas de distancia. Hay partidas recorriendo las proximidades de Zuera y Villanueva de Gallego por el Norte, y María de Huerva, Cuarte y Santa Fe al Sur, por lo que se ha hecho salir hacia allí alguna tropa de infantería y caballería para dispersarlos.

Ante la casi segura posibilidad de que los franceses establezcan un nuevo asedio contra nuestra ciudad, se han acelerado notablemente las obras de fortificación. Para saber más de ellas, nuestro compañero Paco Escribano se ha desplazado hasta la Maestranza de Ingenieros, donde le acompaña el coronel Antonio Sangenís:

-                 Descontento por un presunto retraso en los trabajos...

30 de noviembre: Hay cierto retraso en las obras de fortificación, entre otras razones por la falta de materiales de construcción, como tablones y maderas, lo que obliga al comandante de Ingenieros, don Antonio de Sangenís a escribir al Deán y Cabildo informándoles de que “siendo tan grande el objeto de la fortificación para la defensa de esta capital, se han consumido en las obras cuanta madera ha estado a mi alcance hasta la más oculta y sin reservarse la perteneciente a las obras del puente de Piedra y del Gállego” y que debiendo construirse sin la menor dilación en toda la línea y puntos exteriores, explanadas para colocar la artillería “es muy grande el número de tablones y maderas que faltan para este efecto, a pesar de los muchos que se han empleado ya”. Por ello y dada la urgencia de las circunstancias les solicita la madera y tablones pertenecientes “a la fábrica del santo templo del Pilar y la Seo y que en su consecuencia se señale hora para le entrega de ella con la debida cuenta y razón, ya sea para devolverla a su tiempo o satisfacer su valor por la Real Hacienda”. Los labradores del Arrabal se ofrecer a defender solos aquel punto y comiencen de inmediato y por su cuenta a abrir zanjas, formar empalizadas y continuar los trabajos pendientes. Palafox, satisfecho por esta decisión colabora con ellos enviándoles cincuenta hombres de los asalariados.

5 de diciembre: La lentitud de las obras en Zaragoza, “que dan la idea más triste del patriotismo a sus habitantes” hace que Palafox remita a los alcaldes de barrio por medio de don Mariano Domínguez, un oficio en el que se ordena que aquellos diariamente se presenten al comandante de ingenieros con todos los jornaleros que conozcan, debiendo entregar a dicho comandante, una lista del número de trabajadores que cada uno tenga y sus nombres “a los que se pagará puntualmente su jornal y deberá sacarse por repartimiento, que se hará a los ricos de la ciudad”. Esa lentitud de los trabajos para la fortificación de la plaza y los cuantiosos gastos que generan obligan además a Palafox a publicar una orden para repartir una contribución de medio millón de reales.
 

-                 Líneas de defensa... 1ª apoyada en el Canal Imperial (Puente de la Muela, Casablanca, Torrero), 2ª en las tapias, 3ª en interior (ojalá

                   no sea preciso llegar a esos extremos).

-                 Trabajos destacados...

-                 Mensaje de confianza.

DRÁSTICAS MEDIDAS PARA MANTENER LA DISCIPLINA.

Ante la relajación de la disciplina en el ejército y el incumplimiento de sus obligaciones por parte de algunos que “olvidados del sagrado deber en la defensa de la patria, abandonan sus banderas, retroceden en los ataques y cometen otros excesos”, el Capitán General Palafox ha emitido un bando con disposiciones y castigos para conservar la disciplina militar, que es la base de las operaciones y del feliz éxito de las batallas. Se ha creado una compañía de Policía Militar para castigar a todo delincuente y ejecutar los castigos impuestos y detener a los que huyan cobardemente.

En el bando se fijan los hechos punibles y sus castigos, estableciendo que sean pasados por las armas quienes durante una acción se separen de su formación sin licencia del jefe de su cuerpo, arrojen sus armas y municiones durante una retirada, expresen frases que acrediten cobardía, como son las de ¡que vienen los Coraceros! ¡que nos cortan! o similares, los que estando de centinela no cumplan exactamente las órdenes que tengan, abandonen su arma o se duerman, los que sin orden se apoderen de víveres, roben una cantidad superior a cien reales de vellón en cualquier casa de vecino, cantina u otro paraje, quienes al entrar en un pueblo amigo o enemigo lo saqueen sin orden y los desertores de cualquier clase que sean. También se fijan penas de baqueta y presidio para otros delitos.

 

SE PREPARA LA DEFENSA DEL PIRINEO.

Al correr la voz de que una poderosa división francesa pretende entrar en España a través de los valles de Arán y Benasque invadiendo los partidos inmediatos, Palafox ha comisionado al comandante del Resguardo Martínez, para que con sus dependientes se informe de los movimientos enemigos y tome las disposiciones oportunas. También ha emitido un bando dirigido a los habitantes del Pirineo al que damos lectura.

DEFENSORES DE LAS MONTAÑAS DEL NORTE DE ARAGON: Sois dichosos, la suerte os prepara asiento en la inmortalidad, vuestra memoria será colocada a la par de la de los dignos habitantes de esta capital. Os amenazan partidas de bandidos, pero son los mismos que huyeron de aquí y los que temblaron y temblarán ante cualquier aragonés. El Cielo os prepara en vuestro suelo ventajas y facilidad para defender vuestros hogares; vuestras mujeres, hijos y familias os recibirán gozosos cuando volváis de destrozar enteramente a los enemigos. El Todopoderoso os guarda; nuestro rey y nuestra patria os llaman en su socorro, y en ellos y en vosotros mismos hallaréis la recompensa. La guerra es justa, valor tenéis; a ellos, pues, os dice vuestro general; y sea el distintivo de los aragoneses POR FERNANDO, VENCER O MORIR.
 


FUENTES:

-      ALCAIDE IBIECA, A. Historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón.

-      CASAMAYOR, F. Años políticos e históricos de las cosas sucedidas en Zaragoza (1808), Comuniter, 2008.

-      CASAMAYOR, F. Diario de Los Sitios. Comuniter, 2000.

-      GUIRAO, R. Zaragoza, Diario de entre Sitios (13 de agosto – 21 de diciembre de 1808). XVIII Premio “Los Sitios de Zaragoza”. Comuniter, 2004.

-      LAFOZ, H. (ed.) Manifiestos y bandos de la Guerra de la Independencia en Aragón I. Los Sitios de Zaragoza. Comuniter, 2005.

-      Gazeta de Zaragoza del día 3 de diciembre de 1808. Una Gazeta Extraordinaria de ese mismo día da cuenta de las circunstancias de la Batalla de Tudela.

-      Gazeta de Madrid de los días 29 y 30 de noviembre de 1808 (ésta última da cuenta de la Batalla de Tudela).

-      Gazeta ministerial de Sevilla de los días 25 y 29 de noviembre de 1808.


Ante la inminencia de un nuevo asedio a Zaragoza, Palafox dicta disposiciones para prepararse (Gazeta de Zaragoza del sábado 3 de diciembre de 1808)

Don Josef Rebolledo de Palafox y Melci, Bermúdez de Castro, Borja, Gurrea de Aragón & c.

La Patria exige grandes sacrificios, nos llama a su socorro, no ve otros defensores que sus hijos, somos su único apoyo, faltaríamos a ella y a nosotros mismos, si no empleásemos nuestras vidas, brazos y haciendas para salvarla. Nobles Aragoneses, Soldados fuertes, prontos siempre a derramar vuestra sangre por defenderla con vuestro Rey; no necesito recordaros los sagrados deberes que no habéis olvidado jamás; pero el alto cargo que me habéis confiado y mis vivos deseos por llenar mi obligación y corresponder a vuestro amor, no me permiten excusar ningún medio de cuantos puedan contribuir a libraros de los pérfidos, que ya contrarios a nuestras ideas, ya indiferentes a la gran causa que defendemos, abrigan sentimientos poco conformes a los de nuestra acreditada lealtad; por tanto ordeno y mando:

1. Que todos los habitantes de esta Ciudad de cualquier clase o condición que sean, se consideren obligados a procurar su defensa con sus personas, caudales y vidas, siendo los pudientes y ricos los que den la mano al pobre, le fomenten, le auxilien, contribuyendo a cubrir su desnudez, y sostenerlo en sus puestos, cumpliendo así con un deber tan sagrado, impuesto por la naturaleza, recomendado por la religión santa que profesamos, y recompensando por este medio el amor con que defienden con sus vidas, sus haciendas y la Patria. Si hubiere alguno tan desnaturalizado que se excuse a esta obligación, será multado con proporción a la falta, y el tanto de la multa invertido en la manutención del Ejército.

2. Que los Pueblos que no contribuyan con cuanto puedan para el socorro de las presentes necesidades, sean tratados como enemigos de nuestro Rey, cuya Soberanía defendemos, y sus vecinos sean castigados como traidores sin excepción de clases,

3. Que todo individuo del Ejército de Reserva y alistados de Aragón, ya filiados y destinados a Cuerpos, qué no se presenten en el suyo en el término de seis días desde la publicación, sea tratado como desertor en tiempo de Guerra, y como tal sufra la pena de ordenanza,

4. Que los alcaldes de barrio examinen con escrupulosidad los soldados que se hallen en el suyo y que no se han presentado, dando razón de su número, y cuerpos a que pertenecen; y que las Justicias del Reino de Aragón con responsabilidad de sus bienes y personas, den una noticia exacta de todos los individuos de sus Pueblos que hayan servido en el Ejército, con distinción de Caballería o Infantería, y el estado de sus salud y robustez.

5. Que todo aquel que profiera voces de desconfianza contra los Jefes del Pueblo o del Ejército, ponga pasquines, desanime, cause alboroto o turbación sea inmediatamente preso y presentado al Juez de Policía D. Santiago de Piñuela nuevamente nombrado, quien juzgará con arreglo al tiempo y circunstancias críticas en que se halla la Patria, con juicios verbales, y con arreglo al delito, les impondrá la pena de muerte que me consultará.

6. Que sean obedecidas con religioso respeto todas las providencias que se tomaren, pues sólo se encaminan al bien de la Patria, quien recompensará en tiempos más felices nuestros sacrificios, que tan gratos son a Dios y a la Celestial Protectora que nos guarda.

7. Que todas las casas estén surtidas de cántaros o cubos llenos de agua para acudir a cualquier incendio que ocurra, y que los alcaldes de barrio celen muy particularmente sobre este importante punto.

8. Que se vigile con el mayor cuidado la entrada y salida de personas por las puertas, teniendo presente que nuestros enemigos visten nuestra misma ropa y acuden a estos ardides por no fiarlo todo de sus fuerzas en que les somos muy superiores.

9. Que se permita la salida por tres días precisos, a todas las mujeres, viejos de sesenta años arriba, y niños que no lleguen a 14 con sus moderados equipajes, para cuya comodidad paso orden a todos los Pueblos, a fin de que los recojan y admitan con amor y les suministren lo necesario.

10. Que todo francés que por casualidad haya quedado dentro del Pueblo sea presentado ante el Juez de Policía para que se le traslade fuera de la Ciudad, y todas las mujeres, y niños de los mismos, que deberán pasar con sus maridos; como que también los Prisioneros y desertores del Ejército enemigo sean trasladados a momento a los parajes que tengo destinados a este fin.

11. Para evitar los ultrajes que pudieran recibir aquellas personas cuya virtud es respetada por todo Católico, permito a las religiosas salgan a ocupar otros Conventos fuera de esta Ciudad y Arrabales donde cómodamente podrán ocuparse en sus Santos Ejercicios sin distracción.

Cuartel General de Zaragoza, 29 de noviembre de 1808.

Palafox dicta disposiciones para mantener la disciplina militar (Archivo municipal de Albarracín, legajo 90)

Don Josef Rebolledo de Palafox y Melci, Bermúdez de Castro, Borja, Gurrea de Aragón & c.

Convencido de que jamás sería necesario para mantener la disciplina y buen orden del Ejército de mi mando, un establecimiento o imposición de penas a los que, olvidados del sagrado deber en la defensa de la Patria, abandonan sus banderas, retroceden en los ataques y cometen otros excesos; como asimismo fiado en que su solo amor a nuestro amado Rey FERNANDO sería suficiente freno para evitar y corregir toda relajación, nunca creí indispensable recurrir a las Leyes Criminales para cortar los desórdenes, pero informado de los muchos que en los ataques, marchas y retiradas que han ocurrido se han experimentado en la mayor parte de los individuos que componen este Ejército, me veo en la precisión de establecer para el logro de la destrucción del Enemigo común, los Artículos siguientes, que serán inviolablemente observados, como únicos para conservar la disciplina militar, que es la base de las operaciones y del feliz éxito de las batallas.

1. Se establecerá una Compañía de Preboste [Policía Militar] para castigar a todo delincuente, que en las acciones deberá marchar a retaguardia de los Ejércitos, para ejecutar los castigos impuestos por el General que las mande, y detener a los que huyan cobardemente y aprehenderlos para proceder a su juicio.

2. Todo Sargento, Cabo, ó Soldado, que estando en acción, o preparándose a entrar en ella, se separase de su formación sin licencia del Jefe de su Cuerpo, será pasado por las Armas.

3. Todos los que en el acto de la acción, o en retirada, arrojasen sus armas y municiones, serán pasados por las Armas en el acto mismo de hallarse sin ellas.

4. Todos los que en el acto de una acción produjesen expresiones que acrediten cobardía, como son las de que vienen los Coraceros, que nos cortan, u otras de esta especie, y que con este pretexto volviesen la espalda al Enemigo, o se retirasen sin orden, serán pasados por las Armas.

5. Todos los que en una retirada o marcha al Enemigo se separasen de su compañía sin orden o permiso de sus inmediatos Jefes sufrirán la pena de seis carreras de Baquetas por doscientos hombres, y ocho años de Presidio; y la misma pena sufrirán todos los que en caso de Alarma no concurriesen al puesto señalado para la formación de su Compañía, o se separasen de ella en este caso, de cuya pena sólo se eximirán los empleados legítimamente en ranchos y escoltas de equipajes, que los Jefes reducirán a lo más preciso, haciéndose responsables con sus Empleos de la economía de hombres en estos encargos.

6. Siempre que ocurra una marcha precipitada tanto hacia el Enemigo como en retirada, marcharán los Cuerpos y Compañías en el mejor orden, y si alguno se extravía por omisión y poco cuidado de sus Jefes y Oficiales, serán éstos privados de sus Empleos; y si de esta omisión resultase un desorden general, serán juzgados y castigados según las circunstancias hasta con el ultimo Suplicio.

7. Todo Soldado que oculte maliciosamente el destino de sus camaradas, tanto antes de entrar en acción como manifestando después de ella haber sido extraviados, no siendo así o no habiendo quedado Prisioneros, sufrirán la pena de dos carreras de Baqueta por doscientos hombres y cuatro años de obras públicas, y los Sargentos y Cabos en igual caso serán depuestos de sus Empleos y castigados con proporción a la falta.

8. Todo Soldado que tanto en partidas de Guerrilla como en cualquier otra comisión se separe de su inmediato Jefe o del objeto de ella, sin orden o permiso, sufrirá la misma pena.

9, Todo Soldado que estando de Centinela en cualquier Puesto no cumpliese exactamente las órdenes que tenga, que abandone su arma, ó se duerma, será pasado por las Armas,

10. Todo Soldado que en las marchas nocturnas grite, fume, cante o haga cualquier ruido o se separe de su Compañía, quedándose en el Campo con pretexto de cansado o enfermo sin el correspondiente permiso de sus Jefes, será mortificado con proporción al exceso, y los Jefes y Oficiales que los toleren serán por solo este hecho depuestos de sus Empleos; del mismo modo se mortificará a todo el que dispare su arma sin orden,

11. También serán depuestos de sus Empleos todos los Jefes y Oficiales que en las marchas que ocurran procedan por sí al embargo de carros y acémilas; como asimismo todo Sargento, Cabo y Soldado sufrirán la pena de seis años de Presidio en igual caso.

12. Todos los que sin orden se apoderasen o tomasen alguna parte de los víveres que transporten los Conductores de ellos a los Almacenes de la Provisión del Ejército, o de éstos a otros destinos serán considerados como ladrones de Tienda &c y castigados de muerte con arreglo a ordenanza.

13. Todo el que robase de cien reales de vellón arriba en cualquier casa de Vecino, Cantina u otro paraje, sea en alhajas, muebles u otros efectos, será ahorcado; y si no llegase el robo a dicho valor, se le darán ocho Carreras de Baquetas, y destinará por ocho años a Presidio,

14. Todos los Jefes y Oficiales cuidarán de que a la Tropa se lea diariamente, hasta que se imponga, la obligación del Soldado y del centinela, como asimismo las Leyes penales, particularmente las que traten de Subordinación a los Cabos, Sargentos y Oficiales, y posteriormente en los días de Revista de ropa y armas, de modo que los Soldados no puedan alegar ignorancia, y los Jefes y Oficiales serán responsables con sus Empleos de que así se verifique.

15. Todo Oficial deberá estar impuesto de sus respectivas obligaciones, teniendo muy presentes las Órdenes Generales, en que se previene el espíritu, honor, conformidad en los trabajos de Campaña, que constituyen un buen Oficial y el que contraviniere a ellas, produciendo especies que inspiren a la tropa indisciplina, insubordinación, desorden y debilidad en las adversidades de la Guerra, será juzgado con arreglo a Ordenanza y castigado hasta de muerte según las circunstancias del exceso.

16. Todo el que entrando en un Pueblo a fuerza de armas sea amigo ó enemigo, procediese a saqueo sin orden, será pasado por las armas,

17. Todo Jefe u Oficial que mande Cuerpo o Partida suelta en acción de guerra, será responsable de que sus individuos no pierdan su formación, y en caso de haberla perdido por cualquier accidente imprevisto, si la tropa no volviese a ella a la primera voz de su Jefe, será diezmada para ser pasada por las armas; y los oficiales que por debilidad u otro motivo no se esmerasen en la pronta reunión o abandonasen su puesto serán juzgados en Consejo de Guerra y castigados con el rigor de la ordenanza.

18. Todo Desertor de cualquier clase que sea, sufrirá la pena de muerte.

19. Todo el que en cualquier acción se distinga como previenen las Reales Ordenanzas, me lo acreditará por sus Jefes para proporcionarle el justo premio a que se haga acreedor; teniendo entendido todos los individuos del Ejército que acaudillo, que así como seré inexorable en castigar delincuentes, seré a nombre de nuestro amado Soberano FERNANDO VII, pródigo en premiar a los valientes defensores de nuestra justa Causa.

20. Ese bando se leerá a la tropa tres días seguidos a la hora de la lista de la tarde, para que se imponga, y en lo sucesivo dos veces al mes para que no lo olvide.

Cuartel General de Zaragoza, 2 de diciembre de 1808 = Palafox.

Palafox se dirige a los defensores de las montañas del norte de Aragón equiparándolos a los defensores de Zaragoza (Alcaide, 2, 35-36).

DEFENSORES DE LAS MONTAÑAS DEL NORTE DE ARAGON:

Vosotros también sois dichosos: ya la suerte os prepara asiento en la inmortalidad; vuestra memoria será colocada a la par de las de los dignos habitantes de esta capital. Partidas de bandidos os amenazan, pero son los mismos que huyeron de aquí, y los que temblaron y temblarán a la vista solo de cualquier aragonés. El Cielo os prepara en vuestro suelo ventajas y facilidad para defender vuestros hogares, y vuestras mujeres, hijos y familias os recibirán gozosos cuando volváis de destrozar enteramente a los enemigos. El Todo-omnipotente os guarda; nuestro rey y nuestra patria os llaman en su socorro, y en ellos y en vosotros mismos hallaréis la recompensa. La guerra es justa; valor tenéis; a ellos, pues, os dice vuestro general; y sea el distintivo de los aragoneses POR FERNANDO VENCER ó MORIR.

Cuartel general de Zaragoza, 5 de diciembre de 1808 = Palafox.
 



Diario de Los Sitios. Faustino Casamayor.

 

Jueves 1 de diciembre de 1808

A las 3 de la tarde de ayer se presentó junto a la Ciudad un número considerable de Caballería francesa, que tiró desde Valdespartera por debajo de Santa Bárbara hacia la Casablanca, de donde fueron repelidos a vivo fuego, precisándolos a retirarse hacia el paso del ganado donde permanecieron toda la noche.

Toda la noche estuvo la tropa en vela, como el paisanaje, con orden de acudir al primer aviso a donde fuera conveniente. Su Excelencia mandó así mismo salir 4.000 hombres por si se acercaban a la Ciudad, y además tuvo Junta de Generales, compuesta de su hermano Don Francisco, O´Neille, Butler, Saint-Marc, Villaba y Perena, acordando las providencias más oportunas.

Desde muy por la mañana del día de hoy empezaron nuestras tropas de Torrero a hacer fuego a los franceses, y aunque estuvieron muy fuertes hasta el medio día, no pudieron adelantar, perdiendo bastante gente y cogiéndoles 4 prisioneros con sus armas; la artillería de la batería de Vistabella hizo prodigios, matando bastantes. En la Casablanca hubo también otro choque en el que perdieron gente, haciéndolos huir precipitadamente, y lo mismo sucedió en las inmediaciones de San Lamberto, de cuyas resultas se retiraron a las alturas, con intento de pasarse hacia la Cartuja de la Concepción, cuyo monasterio habían desamparado ya los monjes.

Su Excelencia dio orden y eficaces providencias para habilitar las tropas que estaban aún dispersas, mandó asimismo tocar generala para que a las 2 de la tarde se formara toda la tropa, destinándola a los puntos interiores de la Ciudad.

Se prosiguió en el destrozo de las torres inmediatas al Canal, y también en el corte de los olivares desde la Casa blanca hasta la Ciudad. Este día salieron para la Villa de Calanda las oficinas de Contadores y Rentas, y parte de la Tesorería por el riesgo que podían tener los papeles, saliendo además muchísima gente.

Viernes 2 de diciembre de 1808

Escarmentados los enemigos con el golpe que se les dio por la Casablanca, Torrero y San Lamberto se retiraron hasta Alagón, pasando algunos de ellos por la barca de Torres al Castellar, y de allí a Zuera; con cuya noticia se mandó salir hacia aquella parte bastante tropa de Infantería y Caballería, y poner en defensa toda la parte que mira al camino de los molinos y Cogullada, haciendo derruir varias torres, tapias y todos los árboles inmediatos a la Ciudad.

Este día se recibió otra remesa de fusiles ingleses enviados por el General Doyle desde Tarragona, los que inmediatamente se repartieron a la tropa desarmada.

Sábado 3 de diciembre de 1808

Este día amanecimos libres de franceses por la parte de Navarra, pues desampararon todos los lugares que hay desde Alagón acá, en los que además de robar cuanto pudieron, habían ejecutado las maldades que acostumbran. Su marcha fue precipitada, pues se encontraron los ranchos hechos y puestas las mesas en la Casa blanca y demás parajes, hallando muchas ropas, alhajas de plata y aun dinero. Salieron en su busca nuestras tropas, pero no dieron con ellos, aunque algunos se dejaron ver en la Villa de Zuera y Villanueva de Gállego.

Por la tarde hubo revista de todas las tropas de la guarnición que se ejecutó en el camino de Barcelona por el Teniente General Don Juan O´Neille Comandante de las armas de la plaza, saliendo formadas con sus respectivas músicas y banderas, durando más de dos horas su salida. A su conclusión salió Su Excelencia, a quien toda la tropa le hizo los honores como a Capitán General del Ejército.


Domingo 4 de diciembre de 1808

Se tuvo noticia de que los enemigos habían ejecutado muchas maldades en Zuera y pueblos inmediatos. También se supo que una partida de ellos había hecho noche en el pueblo de María, por cuyo motivo se destacaron varias partidas hacia Torrero, almacenes, camino de Cuarte y Santa Fe. Se hizo además una cortadura junto al puente de América hacia la Ciudad, colocando en su altura un cañón de a 24, y se hizo también una nueva batería en lo alto de la subida de Torrero. Se pasaron algunos Soldados Polacos, que fueron conducidos al Castillo.


Lunes 5 de diciembre de 1808

Siguieron las malas noticias de las maldades y robos cometidos por los enemigos en todos los pueblos a 8 leguas al contorno de esta Ciudad, y al mismo tiempo se condujeron algunos prisioneros franceses cogidos por los mismos vecinos que estaban guardando sus hacienda.

Se trabajó mucho en las baterías, fortificaciones y corte de árboles. Se publicó un Bando por el General y Real Acuerdo para que todos los que hubieran traído a sus casas madera de dichos cortes, que pudiera servir para construcción de cureñas, las llevasen inmediatamente a la Plaza del Pilar.

 DISPONE DE MÁS INFORMACIÓN EN LOS SIGUIENTES DOCUMENTOS EN FORMATO PDF: