MIGUEL SALAMERO BUESA *

 
 


Eran militares, Antonio tenía cargo de coronel y Jerónimo de teniente coronel, mandando en 1808 la compañía de fusileros de Aragón como primero y segundo jefe, esta compañía estaba compuesta por 200 hombres de escogida y veterana tropa, fueron parte importante en el alzamiento zaragozano del 24 de Mayo de 1808, ambos acompañaron al general Guillelmi a la reclusión de la Aljafería, impidiendo con su presidio que fuera agredido por las masas.
Tomaron parte principal en la proclamación de Palafox como caudillo, participaron en el choque de Alagón donde Antonio Torres fue herido, intervinieron en la batalla de las eras el 15 de Junio, y a rechazar el ataque general francés el 2 de Julio, Palafox, les ascendió a brigadier a Antonio y a coronel a Jerónimo.

El 4 de Agosto fue la fecha clave para los defensores, y donde Antonio Torres resaltó con luz propia, los imperiales desataron un ataque en toda regla por el sector de Santa Engracia, soldados y paisanos huían aterrados hacia la única salida de la ciudad, el Arrabal, ante tales hechos que presagiaban la total perdición de la ciudad, Palafox, decidió marcharse de la urbe con todo su cuartel general, para no dejarse coger prisionero y ponerse al mando de las tropas que tenía en Osera, dejando a Antonio Torres al mando de la defensa de la plaza. 
Torres, detuvo en la plaza de la Seo, ayudado por su hermano Jerónimo y el coronel Obispo a los militares y paisanos que huían, les arengó con energía y avanzó con la muchedumbre por las calles trasversales, consiguiendo paralizar la acción de los que se creían dueños de la ciudad, logrando inmovilizarlos en la línea del Hospital y convento de San Francisco, hasta su definitiva retirada de la ciudad cuando Lefébvre levantó el primer asedio.

Justo es reconocer que al éxito obtenido contribuyeron otros militares, ciudadanos y eclesiásticos, pero de el partió la hábil dirección, la valerosa iniciativa y el empuje del ataque contra los franceses, que saqueaban y destruían los barrios centrales de la ciudad con un vandalismo impropio de tropas disciplinadas, el brigadier Antonio Torres fue en aquellos momentos el salvador de Zaragoza.
Al día siguiente de estos hechos, los hermanos Torres participaron en la salida del vado del río Gallego, para facilitar la entrada a la ciudad del convoy de pólvora y del batallón de Guardias Españolas.

También, colaboraron en la organización del regimiento de Fusileros del Reino, la conducción de los franceses presos en la Aljafería al castillo de Alcañiz, efectuada por Antonio Torres y Mariano Cerezo el 25 de Noviembre. La tenaz defensa de la línea que formaban los edificios del Hospital de Convalecientes y San Idelfonso, en la que se estrellaron los esfuerzos del sitiador al finalizar el segundo sitio, y por último, la apuesta de Antonio Torres en la Junta del 21 de Febrero de 1809, votando contra toda idea de capitular, apoyando la temeraria proposición del Saint-Marcq, de que la guarnición rompiendo las líneas enemigas se abriese paso con la espada y la bayoneta.
Prisioneros los dos hermanos tras la capitulación, fueron llevados a Francia donde regresaron en 1814, siendo condecorados por Fernando VII.

Ambos hermanos nacieron el La Muela (Zaragoza), Antonio Torres nació en 1751, comenzó muy joven la carrera militar, en 1793 era ya teniente coronel, fue ascendido por Palafox a brigadier y promovido a mariscal de campo por la Junta Suprema gubernativa del Reino. Estuvo empleado en el ejército del centro en 1815, era caballero de la gran cruz de San Hermenegildo desde 1816, y la cruz de tercera clase de la orden de San Fernando, también lucía las condecoraciones de las dos defensas de Zaragoza.
Afiliado del partido constitucional en el trienio 1820-23, costeó de su propio bolsillo una modesta lápida de la Constitución para su pueblo natal, La Muela. Esto bastó a Fernando VII, para que le tomase animosidad y no ascenderle a teniente general. Casó en Zaragoza en Febrero de 1799 con Bruna Canovas y Naura, del cual tuvo una única hija, Antonio Torres falleció a la avanzada edad de 81 años, el 14 de Julio de 1832.

Jerónimo Torres era algunos años más joven que su hermano Antonio, de quien fue compañero inseparable, no alcanzó su longevidad pues murió en 1828, casó a principios del XIX con Luisa Cotored y Guzmán, para esa época era ya teniente coronel. Siendo brigadier de infantería, grado a que le ascendió la Junta suprema en 1809, por sus méritos en las dos defensas de Zaragoza. 
 
*Biografía obtenida del libro "Obelisco Histórico" del general de brigada  M.Salas.