LA CABALGADA DE LECIÑENA: UN REENCUENTRO CON EL PASADO      II  parte                 

                                 Santiago Gonzalo y Paco Escribano




La ermita

El Santuario de Nuestra Señora de Magallón volvió a ser primera línea de batalla en la Guerra Civil. Y ello a pesar de que este lugar, además de importante centro religioso, fue un lugar de moda, donde, desde el siglo XVIII y hasta bien entrado el XX, los zaragozanos acudían para "tomar aires" y aliviar sus dolencias y enfermedades.

Mención aparte merece la leyenda medieval sobre la llegada de la imagen de la Virgen a Leciñena. Según se dice, unos vecinos de Magallón asesinaron a un hombre en su iglesia, a pesar de encontrarlo abrazado a la imagen de la Virgen de la Huerta. Ésta, ante tal profanación, se hizo transportar por varios ángeles hasta un monte de Leciñena, a casi ochenta kilómetros de su localidad original, donde fue encontrada por un pastor en 1283.


Se extendió la noticia y los magallonenses, sospechando pudiera ser su Virgen, acudieron a pedir una devolución que finalmente consiguieron. Mas cada vez que intentaban realizar el traslado, la imagen desaparecía milagrosamente y volvía a su ermita monegrina. Finalmente quedó para siempre en Leciñena, aunque se acordó ponerle por nombre el de Nuestra Señora de Magallón, en recuerdo de su origen.


 

La conmemoración
Desde 1992 se recuerdan tales hechos con una serie de actos que ya se han asentado como un referente cultural y festivo en la zona. Siguiendo el impulso del recordado Juanjo Marcén, la Asociación Nuestra Señora de Magallón de Leciñena, Perdiguera y Robres organiza el sábado más próximo al aniversario de la batalla (este año, el día 25 de enero) una concentración de jinetes que protagonizan una espectacular cabalgada hasta el Santuario.


Allí tienen lugar una ofrenda de flores a la Virgen y una misa. Después, una comida de hermandad en la que comparten ilusiones y proyectos cuantos participan en tan original jornada, pues allí se reúnen desde amantes a la equitación hasta aficionados a la Historia, pasando por gentes que simplemente quieren pasar una mañana agradable y diferente.
El colorido es aportado por las banderas de los jinetes y los vistosos uniformes de los Voluntarios de Aragón, un grupo de recreación histórica surgido en el seno de la Asociación Cultural "Los Sitios de Zaragoza".


 



P
ues, como dicen los organizadores, "se agradecerá la colaboración de toda aquella gente que suba con trajes de época a la Ermita". Por la tarde aún queda tiempo para alguna actividad cultural como un concierto, una charla o una demostración de herraje de caballos. Desde luego, todos son buenas razones para disfrutar de un día muy especial. Y a poco más de 20 kilómetros de Zaragoza. Para no perdérselo.
 

 

   
P
ublicado en la revista “Viajar por Aragón” –Enero 2003- Está previsto un nuevo artículo en Junio.
La cabalgada de este año tuvo lugar con una gran asistencia de público. Nuestra Asociación estuvo representada por los Voluntarios.
Cabalagada de Leciñena I parte