Ayuntamiento de Zaragoza

 
 


 

  Después de observar en la calle Milagro de Calanda los enormes boquetes producidos por la artillería francesa en los muros del Pilar, pasamos a la Casa Consistorial. En la vitrina de Honor, junto a insignes trofeos de la ciudad, encontramos dos espadas.  
 
Una de ella se dice que perteneció a Palafox, aunque no figure grabado ningún detalle  que lo atestigüe. Se trata de una espada recta, de paseo o de homenaje. Su sable de combate, curvo, se conserva en Madrid, en el Museo del Ejército, donado por su hijo. La otra en cambio, perteneciente al definitivo libertador de Zaragoza en 1813, no ofrece duda: una vez desenvainada, puede leerse en el canto de su hoja, L´UNION DES NATIONS AU GENERAL MINA.
 


 
 


  Diversos estandartes, y el pendón de la Ciudad, prestan marco adecuado a tan preciadas armas.
En otro orden de cosas, es posible admirar en uno de los pasillos los dos famosos retratos de Marcelino de Unceta: Palafox (extraordinariamente bizarro, de gran fuerza),y Casta Álvarez (serena y decidida, representada como es habitual, con fusil y bayoneta). Y preside el despacho del Alcalde un retrato de Agustina pintado por su nieta. 

Más información en Boletín 14
 
 
 
  Nos despide en la escalinata el Viva Zaragoza de la Agustina de Aragón de Benlliure: busto de la heroína, montado sobre un tubo de cañón auténtico de los Sitios -bajo baño de bronce- y entre la espiral arbórea que lo adorna, sus caponas de Sargento.
Hasta hace unos años, podía visitarse allí el Archivo Municipal con toda la documentación de los Sitios, el legado de Palafox, rescatado para la ciudad, como ya hemos dicho, por García Mercadal.
Trasladado inicialmente al antiguo Cuartel Palafox, ahora se encuentra en el Palacio de Montemuzo, en la calle Santiago.
 

 

 
El interés es grande pues contiene desde la Hoja de Servicios de Palafox, hasta una variada serie de documentos manuscritos: estados de fuerzas, órdenes formales y otras garrapateadas apresuradamente, recomendaciones sobre puntos de defensa concretos  (el Reducto del Pilar por ejemplo), etcétera. Sería conveniente que alguno de los documentos más representativos vuelvan a su lugar original, para poder ser admirado en la misma visita, junto a su retrato más marcial (el de Unceta) y su espada.

En la vecina Delegación del Gobierno, preside la escalera principal una curiosa composición pictórica de gran formato en la que aparecen representados los principales personajes y hechos de Los Sitios, tomados de fuentes diversas: el Palafox de Unceta, la Casta de Gálvez, el Juramento de Valdivia,....