ANDRÉS GÚRPIDE
 

Andrés Gúrpide era un acomodado comerciante e infanzón, nacido en Burguete (Navarra) y afincado en Zaragoza hacia 1.780.

Destacó por ser un excelente tirador, que emboscado entre los árboles de la Huerta de Santa Engracia abatía a todo francés que asomaba la cabeza con especial “atención” a los oficiales franceses, es decir un auténtico “francotirador”. Lo hizo durante 50 días a todas las horas del día y de la noche, lo que volvía locos a los franceses que no se atrevían a asomar la cabeza de las trincheras. También acudía a defender la Puerta de Santa Engracia si así fuera necesario.

Se distinguió principalmente en la acción del 2 de julio apostándose en las tapias del Convento de los Jerónimos, volado al retirarse los franceses en el primer sitio, (detrás actual iglesia de Santa Engracia) y desde allí disparaba hacia el puente del Huerva (actual puente de San Miguel).

En la gloriosa jornada del 4 de agosto se apostó en las tapias de la Torre del Pino (actual Capitanía), haciendo fuego ininterrumpidamente hasta que sucio su fusil no pudo disparar más y tuvo que retirarse, dicen que en unas horas llegó a disparar 50 plomos, haciendo casi siempre blanco en algún enemigo, especialmente en aquellos artilleros franceses que dirigían sus piezas hacia la ciudad.

Sobrevivió a los dos Sitios y sorprendentemente se alistó voluntariamente en la Guardia Zaragozana, que fue una Compañía Cívica formada por el Vierrey de Aragón, el Mariscal del Imperio Gabriel Suchet a modo de actual policía. El, que tantas muertes provocó entre los franceses, se unía ahora un Cuerpo de carácter eminentemente afrancesado, se conoce que le gustaría seguir “dando gusto al gatillo”.